9 sept. 2012

Buen día!
Ante todo, sí, lo siento, con mi propósito de actualizar semanalmente y he tenido esto bastante abandonado, pero es que he pasado una racha mala opositorialmente hablando y luego cuando parecía que todo iba a mejor, he tenido asuntos domésticos que, quieras o no, te quitan tiempo para lo que es importante. 
Lo bueno es que, siguiendo los consejos de quien siempre estuvo aquí "adapt, improvise, and overcome" he conseguido aprovechar el parón para avanzar. ¿Un poco contradictorio, no? Pues resulta, que me entraron todos los males al ver que no conseguía un trámite personal y sumado ello al sueño recientemente roto, sin olvidar que pasé por alto inconscientemente la reunión de auxiliaturas (hasta ahora que acabo de recordarlo) en fin… 
En principio me dio un soponcio, viendo que mi súper-planning se iba por un tubo, que no sólo no conseguía agarrar de la oreja a Ríos, sino que no podía ni con lo último en lo que había decidió involucrarme, y ya se sabe que la mente es traicionera y de repente te bloqueas y haces la mitad de lo que realmente querías hacer. 
Así que decidí plantarme, dejarme de post-its y de códigos con doble redacción y me fui instintivamente a escuchar un poco de música sinfónica, que para esta altura del tiempo, mucha falta me hacía. Después pasé por la librera y compré un par de libros nuevos, hacía tiempo que el derecho administrativo había ocupado sitial exclusivo en el escritorio, pero ahora volveré a lo mío, escarbar en la profundidad de la escritura, de la buena literatura.
Ahora, intento rehacerme a mano, como en los viejos tiempos, con todos los temas modificados (ya que teniendo al político cerca la inspiración se me iba) y ha sido un modo de salir poco a poco del bache sin volverme loca comprobando mil post-its, códigos y apuntes, prepararme para la recta final, cerciorándome que no dejo nada pendiente y que ahora estoy tranquila, tranquila para seguir adelante.

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