12 dic. 2012

ALGO SOBRE AQUELLA NOCHE


Si esta vez las cosas cambian porque si, entonces que suceda lo que tenga que suceder y venga! Ya es casi fin de año y así mejor a pensar de nuevo el plan. Digo, es como de costumbre con este tipo de asuntos, cuando quieres y de repente no puedes y te quedas con las ganas. Pero que no sea este el caso, ya mismo se debe poner manos a la obra. De hecho, cuando hablaba esa noche con la amigas de Palermo, me pareció que todas coincidíamos en la misma apreciación. Resulta que daban las diez de la noche, cuando un auto negro aparentemente bastante nuevo, estacionó en la puerta de enfrente de casa. Era la casa de la abuela de Nico, y como él aquel día se hallaba de viaje por Cartagena de Indias, opté por invitar a las chicas a hacerme compañía por esa noche. Entonces, cuando daban las diez como decía, y ya que todas habíamos estado esperando la llegada de ese carro, aunque claro, sin saber su conductor que así era, corrimos las cortinas y he ahí que el vehículo había posado sus ruedas en la acera paralela. Esperamos unos segundos que la puerta del conductor se abriera, pero aquello no sucedía. Seguimos observando y nada. Cerré la cortina y suponiendo que desde dentro del auto con vidrios polarizados, el chofer quizá se habría percatado de que cuatro tipas lo observaban, propuse que era mejor cambiar el plan...

 


 

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